55-8-3752-16


No, no es un número de teléfono con un prefijo raro, sino números que tienen que ver con mi desempeño en la bici en lo que va de año: 55, mis años; 8, los meses que llevo pedaleando con la Brompton; 3752, los kilómetros recorridos desde entonces; y como dato curioso, 16. Ni 29, ni 28, ni 27,5 ni 26, ni 20. El diámetro de la rueda de mi bici, en pulgadas, son… 16. Muy poca cosa y muy limitadas para los mas exigentes, admirables y eficaces cuando aprecias su particular diseño, y sorprendentes para los niños que no acaban de entender el disparate de ver a un tío grande en una bici aparentemente pequeña, que no es lo que parece.

Esos 3752 kilómetros recorridos me han permitido, no todos ellos, romper con la dependencia del coche cuando salgo de casa y eso me encanta. He pasado de usarlo todos los días prácticamente a usarlo solamente dos o tres veces por semana, o menos. Raramente visto con ropa de ciclista, aunque me gusta ir cómodo y con la ropa justa para no pasar mas frío o calor del necesario, pero con ropa de calle. 



Por la foto verás que el velocímetro de mi bici es sencillo. A veces miro rápidamente la velocidad a la que estoy yendo o los kilometros que llevo recorridos, te ayudan a situarte, y por eso lo llevo. Algunas bicis, como las de carretera, llevan sendos ciclocomputadores que monitorizan tanto al ciclista (pulsaciones, cadencia, vatios…) como a la ruta a seguir. Supongo que son como un entrenador personal y un eficiente copiloto digital al mismo tiempo; un cacharrito que te acompaña mas pitando que hablando y que te permite competir contra ti mismo o contra otros rivales. 

Las bicis mas urbanas y cotidianas en cambio, no los suelen llevar. En ellas acostumbras a prever y reaccionar ante lo que acontece en el momento, y ya es bastante: girar o cuándo girar, darle al pedal o no, frenar, adelantar, esquivar… En definitiva, fluir con lo que va sucediendo a tu alrededor a cada momento. 

Empecé a fijarme mas en los números cuando un día pensé en la posibilidad de presentarme a una marcha cicloturista de 100km. Llegaré o no llegaré a completar los 100, ¿estaré lo suficientemente en forma?… Otros motivos para apuntarme era el disfrutar de nuevos paisajes, viajar mas acompañado y mas tranquilo (la mayoría de las veces suelo salir solo), el buen rollo que pudiera haber, prepararme un poco mas, pasarlo bien... 

Bici y transmisión preparada para la ocasión


Así que me he apuntado a una de ellas. El 23 de julio si todo va bien saldré de Villaba (Atarrabia), Navarra, a las 8,30h junto a una multitud de bicis y corredores, entre los que se incluirá el afamado Miguel Indurain, qué será quien haga los honores. A ver si soy capaz de completar los 102 km de "la corta" de la "La Indurain", que es como se llama esta afamada marcha cicloturista. Hay otra mas larga todavía de 180 km que saldrá al mismo tiempo, pero esta ni se me pasa por la cabeza. Así que habrá que vestirse para la ocasión, no vaya a ofenderse nadie pensando que voy en plan de broma. Seguro que la gran mayoría de aficionados vienen bien preparados y equipados.

La organización, para hacerte visible, te proporciona un maillot muy aparente con los triunfos de Indurain en el tour y con su firma. No es obligatorio, pero recomiendan llevarlo. Habrá que ponerse por tanto el culotte, a ver si doy con el... Y con la brommie lo mismo, a vestirla para la ocasión: cambio de pedales por los automáticos, botellín, un buen repaso a la mecánica... Por falta de etiqueta que no quede, aunque la sensación de infiltrados que tendremos al lado de las super flacas que vendrán me parece que no nos la va a quitar nadie,  pero será una bonita experiencia. A ver qué tal.

© Iker Diaz 2016